• Revista de comunicación política e institucional

La participación política en Sudamérica, un ideal cada vez más real

Gracias al progreso de la democracia deliberativa, la participación política en Sudamérica es un ideal cada vez más real. La transformación político-social del último quindenio que han sufrido las sociedades que conforman al Continente Meridional, es la justificación del nuevo modo de vida que han ido acogiendo poco a poco: el republicanismo.

La razón del aumento de interés por parte de los individuos en intervenir en los hechos que conciernen al ámbito público de la sociedad, se debe a la renovada presencia del republicanismo en las democracias sudamericanas. ¿Por qué esta teoría política sería la causa del apogeo de la participación política en los ciudadanos sudamericanos? La movilidad política que se ha manifestado en las nuevas generaciones, y la consecuente renovación de los Estados ante este nuevo escenario, son causas de ello.

Debemos entender al republicanismo, bajo este contexto, no como un sistema de gobierno, sino como un concepto que enmarca las virtudes gubernativas que erigen los pilares de las democracias actuales: el respeto por la libertad personal, la existencia de garantías jurídicas para el individuo, la racionalidad de la división de poderes y la acción política.

Estas democracias, dónde la acción ciudadana es su eje principal, surgen con la aparición de nuevos mecanismos de participación, en los cuales, el pueblo adquiere protagonismo mediante herramientas como el plebiscito, la consulta, el referéndum, el cabildo abierto, la iniciativa legal, las protestas ciudadanas y otros modos de movilidad política.

Ahora bien, ¿la descripción anterior corresponde a la realidad política sudamericana? La respuesta, más allá de ser un sí o un no, por las diversas adversidades que aún enfrentan como la corrupción, la debilidad institucional y la manipulación de la división de poderes en sus Estados, es, más bien, una exposición de hechos que garantizan por el momento un futuro prometedor para estos países.

Respecto a los nuevos mecanismos de participación que han venido surgiendo, es importante mencionar algunos de estos: el referéndum constitucional llevado a cabo el 21 de febrero de 2016 en Bolivia, donde la soberanía del pueblo logró decidir sobre la no continuación en el poder de Evo Morales; las intenciones de una enmienda constitucional por parte de la oposición en Venezuela para la expulsión de Nicolás Maduro de la presidencia, y las constantes protestas estudiantiles guiadas por una oposición valerosa; el plebiscito realizado el 2 de octubre de 2016 por parte del gobierno de Juan Manuel Santos para refrendar los acuerdos de paz en la Habana; la victoria de Mauricio Macri para la presidencia mediante el voto popular que dio fin al kirchnerismo en Argentina; la destitución de Dilma Rousseff ocurrida el pasado 17 de abril de 2016 gracias al control político de la rama legislativa brasileña y, por último, las elecciones presidenciales en Ecuador celebradas el 19 de febrero de 2017, donde el candidato ganador fue Lenín Moreno, pero donde lo realmente importante de este hecho no es si el legado de Correa se continuará construyendo o no en el nuevo gobierno, sino, por el contrario, que fue la primera vez en una década que los ecuatorianos volvieron a votar para desempatar en el balojate.

Por lo tanto, como lo decía Jürgen Habermas en su libro Facticidad y Validez en 1998la validez y legitimidad de las democracias constitucionales se logra mediante la democracia deliberativa, ya que el propósito de este concepto es encontrar una explicación racional con arreglo a fines, mediante la institucionalización de los presupuestos comunicativos de los individuos. 

Finalmente, la movilidad política mencionada en seis de los diez países sudamericanos, más la renovación de sus Estados ante estos nuevos avances en materia política, han logrado considerar la participación política de los ciudadanos como un logro moral que depende de la voluntad de cada cual, permitiendo consolidar esta virtud cívica como piedra angular del orden republicano.

Juan Sebastián Murcia Rodríguez

Estudiante de Ciencia Política en la Universidad de La Sabana en Colombia

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